Riesgos Psicosociales

Violencia de terceros en el trabajo: 9 puntos ciegos que dejan el riesgo psicosocial fuera de la operación

La violencia de clientes, pacientes, usuarios y visitantes también es un riesgo de SST. Este diagnóstico F1 identifica nueve puntos ciegos y muestra cómo conectar prevención, respuesta y controles con ISO 45001:2018 y marcos regulatorios de América Latina.

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Puntos clave

  1. 01Diagnostica la violencia de terceros como peligro laboral cuando la interacción forma parte de la tarea y puede producir daño físico, psicológico, sexual o económico.
  2. 02Define umbrales de intervención que indiquen cuándo suspender la atención, pedir apoyo, retirar a la persona y autorizar una reanudación segura.
  3. 03Observa la operación durante la franja crítica, porque una evaluación realizada fuera del horario de presión puede ocultar rutas de escape, dotación y tiempos de respuesta.
  4. 04Integra los reportes de SST, Operaciones, Recursos Humanos y contratistas para conservar trazabilidad sin exponer innecesariamente los datos sensibles de quien reporta.
  5. 05Verifica la eficacia de los cambios con una revisión en campo y considera la consultoría de ACS Global Ventures para convertir el diagnóstico psicosocial en controles sostenibles.

Una agresión de un cliente, paciente, usuario o visitante puede convertirse en un evento de seguridad laboral aunque la organización la haya clasificado durante años como un asunto de servicio. Este artículo identifica nueve puntos ciegos que dejan la violencia de terceros fuera de la operación y propone una lectura integrada con ISO 45001:2018 y los marcos regulatorios aplicables en América Latina.

La violencia de terceros es el conjunto de conductas, amenazas o agresiones provenientes de personas que no forman parte de la relación laboral directa, pero cuya presencia está vinculada con el trabajo. Puede producir daño físico, psicológico, sexual o económico, y exige controles operativos, no solamente una declaración de tolerancia cero.

¿Por qué la violencia de terceros también es un riesgo de SST?

La respuesta cambia porque la exposición depende de la tarea y del contexto.

La clasificación inicial determina quién recibe la alerta. Cuando una agresión se registra como una queja de servicio, un problema de conducta o un asunto exclusivo de Recursos Humanos, la evaluación de peligros de SST queda incompleta. La persona expuesta puede seguir atendiendo en el mismo punto, con el mismo horario y sin una barrera diferente.

El Convenio 190 de la OIT, adoptado en 2019 y vigente desde 2021, reconoce que la violencia y el acoso en el mundo del trabajo pueden ocurrir durante, en relación con o como resultado del trabajo. La referencia amplía la lectura de la exposición, porque el agresor no necesita ser un compañero para que exista un peligro laboral.

ISO 45001:2018 exige identificar peligros, controlar las operaciones, consultar a las personas trabajadoras y mejorar el desempeño del sistema. En México, la NOM-035-STPS-2018 obliga a identificar y prevenir factores de riesgo psicosocial dentro de su ámbito; en Colombia, la Resolución 0312 de 2019 estructura estándares mínimos del SG-SST. La tesis es concreta: el riesgo queda sin control cuando la empresa mide el incidente, pero no rediseña la tarea que lo hizo posible.

1. El punto ciego que confunde agresión con insatisfacción del cliente

El diseño importa porque una promesa sin autoridad no modifica la conducta operativa.

Una reclamación intensa no siempre es violencia, pero una amenaza, un insulto reiterado, una persecución o una agresión física no deben quedar diluidos bajo la etiqueta de servicio. La diferencia importa porque cada clasificación activa una respuesta distinta y porque una encuesta de satisfacción no identifica exposición ocupacional.

La organización suele proteger la relación comercial antes que la integridad de quien atiende. Esa prioridad transforma el contacto con el público en una zona donde el trabajador debe absorber el riesgo para conservar la apariencia de normalidad. A Ilusão da Conformidade, de Andreza Araujo, ofrece una advertencia útil: cumplir el protocolo de atención no equivale a controlar el peligro que aparece en la interacción real.

El criterio operativo debe preguntar qué conducta ocurrió, quién quedó expuesto, qué capacidad tenía la persona para retirarse y qué respuesta se activó. Un registro que solo diga “cliente molesto” no permite decidir si se necesita barrera física, apoyo inmediato, cambio de puesto o intervención de seguridad.

2. La política declara tolerancia cero, pero no define una intervención

La observación resulta necesaria porque la presión altera la condición prevista.

Una política es preventiva cuando transforma una situación observable en una decisión conocida. Si solo afirma que la violencia no será tolerada, deja sin respuesta la pregunta que aparece durante el turno: ¿quién interrumpe la atención, quién acompaña a la persona y quién determina cuándo puede reanudarse?

El vacío no se resuelve con una capacitación anual. La persona puede conocer la política y seguir sin autoridad para cerrar una ventanilla, solicitar apoyo o abandonar un área donde la amenaza continúa. La falla está en el diseño de la operación, cuya autoridad no coincide con la responsabilidad que el documento promete.

Define umbrales antes de que ocurra el evento. Una amenaza explícita, el bloqueo de una salida, el seguimiento fuera del puesto y cualquier contacto físico deben activar una respuesta distinta de la que corresponde a una queja verbal aislada. La matriz debe indicar responsable, canal, tiempo de respuesta y evidencia de cierre.

3. El punto de atención se evalúa, pero no se observa durante la hora crítica

La trazabilidad protege la mejora porque permite reconstruir la decisión y su efecto.

El riesgo cambia cuando cambia la demanda. Un mostrador que parece controlado durante la mañana puede quedar expuesto durante el cierre, la madrugada, el pago de prestaciones o la salida de un servicio rechazado. Una evaluación estática pierde la condición que concentra la tensión.

El punto ciego aparece cuando el diagnóstico usa una visita programada y no contrasta el flujo real de personas, la visibilidad del puesto, la distancia hasta el apoyo y la posibilidad de salir sin cruzar frente al agresor. La documentación puede estar completa mientras la configuración física sigue ofreciendo una sola ruta de escape.

Observa el trabajo en la franja de mayor presión y registra variables que puedan convertirse en controles. Revisa iluminación, separación, alarmas, cámaras, ubicación de equipos, comunicación, dotación mínima y procedimiento para suspender la atención. Si la barrera depende de que una persona permanezca sola, no es una barrera confiable.

4. El reporte llega a Recursos Humanos y se pierde la trazabilidad de SST

La capacitación debe conectarse con controles visibles porque el diálogo no detiene una amenaza por sí solo.

La violencia de terceros suele atravesar varias funciones. Seguridad física puede custodiar el lugar, Recursos Humanos puede acompañar a la persona, Operaciones puede decidir el cierre temporal y SST debe evaluar el peligro y la eficacia de los controles. Cuando cada área conserva solo una parte del caso, nadie puede reconstruir la exposición completa.

La trazabilidad no significa convertir la experiencia de la persona en un expediente interminable. Significa conservar los datos necesarios para saber qué pasó, qué control falló, quién decidió y qué cambió después. ISO 45001:2018 vincula la mejora con evidencia, por lo que un reporte sin acción verificable es una señal de gestión incompleta.

Usa un registro común con campos mínimos: tipo de violencia, lugar, horario, relación con la tarea, exposición previa, respuesta inicial, derivación, control implementado y fecha de verificación. La información sensible debe protegerse, pero la barrera operacional no puede desaparecer dentro de un sistema que solo permite leer el caso como conflicto interpersonal.

5. La capacitación enseña a desescalar, pero no modifica la tarea

El acompañamiento es parte del control porque el daño puede continuar después del evento.

Las técnicas de comunicación pueden reducir una escalada, aunque no sustituyen un control de ingeniería, una dotación suficiente o una autoridad clara. Pedir que el trabajador mantenga la calma durante una amenaza no puede convertirse en la principal defensa de un sistema que lo deja expuesto.

La capacitación falla cuando transfiere al individuo la responsabilidad de compensar un diseño inseguro. La pregunta correcta no es si la persona aprendió a responder, sino qué parte del riesgo desaparece cuando ya no puede negociar con el agresor. Una formación útil debe estar conectada con la posibilidad real de pedir ayuda y retirarse.

Prueba la formación en un ejercicio breve que incluya el escenario, el canal de apoyo, la decisión de suspender el servicio y el cuidado posterior. Si el ejercicio termina con una frase correcta, pero nadie puede demostrar quién llega, en cuánto tiempo y qué ocurre con la tarea, el control todavía es declarativo.

6. La organización protege el activo físico y olvida el daño psicológico

La coordinación resulta decisiva porque la exposición no desaparece cuando cambia el empleador.

El impacto no termina cuando la persona agresora abandona el lugar. Puede aparecer temor anticipatorio, hipervigilancia, insomnio, ausentismo, pérdida de confianza o rechazo de tareas que antes eran normales. Un sistema que repara la puerta, pero no acompaña a la persona, cierra el incidente sin cerrar la exposición.

La NOM-035-STPS-2018 y otros marcos psicosociales latinoamericanos exigen que la organización mire factores que afectan la salud, con el alcance que corresponda en cada jurisdicción. El Convenio 190 de la OIT también orienta hacia prevención, protección, apoyo y mecanismos de queja, sin reducir la violencia a una lesión visible.

Establece una ruta posterior que incluya atención inicial, privacidad, evaluación de la necesidad de apoyo profesional, revisión de la reincorporación y contacto de seguimiento. No obligues a la persona a narrar el hecho repetidamente ante cada área. La gestión madura reduce la exposición secundaria mientras conserva la evidencia necesaria para mejorar el control.

7. El contratista recibe la amenaza, pero el sistema principal no aprende

La lectura debe combinar variables porque un conteo aislado puede premiar el silencio.

Personal de vigilancia, reparto, cobranza, mantenimiento, atención clínica y servicios tercerizados puede enfrentar la misma exposición que la plantilla directa. Si el contrato solo exige cumplimiento documental, la empresa anfitriona desconoce cómo se reporta una amenaza, quién protege al contratista y qué información vuelve a la evaluación de riesgos.

El problema no es únicamente contractual. La persona tercerizada trabaja dentro de un flujo diseñado por la organización principal, que define accesos, horarios, reglas de atención y capacidad de escalamiento. Por eso la coordinación entre empleadores debe incluir peligros, controles, comunicación y respuesta, no solo inducción.

Antes de renovar un servicio, revisa si el contratista conoce los umbrales, tiene acceso a los canales y participa en simulacros. Incluye la violencia de terceros en las reuniones de coordinación y verifica que un reporte de contratista produzca una revisión del área anfitriona. Si el aprendizaje queda encerrado en la empresa contratada, el mismo peligro reaparece con otra credencial.

8. El indicador cuenta casos, pero no mide la exposición que permanece

El cierre exige verificación porque archivar un expediente no cambia una barrera.

El número de agresiones registradas es necesario, pero insuficiente. Un descenso puede significar menos violencia o menos confianza para reportarla. Un aumento puede reflejar un deterioro real o una mejora del canal. Sin variables de contexto, el indicador puede premiar el silencio.

La lectura útil combina frecuencia con exposición, gravedad potencial, tiempo de respuesta, repetición del lugar, controles modificados y alertas que permanecen abiertas. La decisión ejecutiva debe observar qué proporción de eventos cambió una condición de trabajo, no solo cuántos casos desaparecieron del tablero.

Construye un conjunto pequeño de indicadores que pueda discutirse en la operación. Relaciona reportes con horas de atención, turnos críticos o puntos de contacto; separa amenazas de agresiones físicas; registra si hubo apoyo oportuno y verifica si el evento se repite después de la intervención. Un indicador es preventivo cuando conduce a una decisión que alguien puede comprobar.

9. El caso se cierra cuando baja la tensión, aunque la barrera siga igual

La comparación ayuda porque separa el documento que promete del mecanismo que responde.

El cierre administrativo ocurre cuando se archiva la queja, se entrega una orientación o se contacta a la persona agresora. El cierre preventivo ocurre cuando la organización demuestra que la exposición fue entendida, que el control cambió y que una verificación posterior confirmó su funcionamiento.

Esta diferencia conecta la violencia de terceros con la investigación de incidentes de alto potencial. James Reason mostró que los eventos graves pueden emerger de fallas latentes que atraviesan varias defensas; por eso culpar a quien atendía o al agresor externo no explica por qué el sistema dejó una sola opción de respuesta.

Define el cierre con evidencia. Puede ser una modificación del diseño, una nueva dotación, una regla de acceso, un cambio de horario, un canal probado o una coordinación formal con el contratista. Después verifica la condición durante la franja crítica. Si el mismo puesto conserva la misma exposición, el expediente puede estar cerrado y el riesgo permanecer abierto.

Declarado frente a operativo: ¿qué controla realmente la violencia de terceros?

La prevención empieza antes porque la siguiente interacción puede repetir la misma exposición.

ElementoControl declaradoControl operativo
PolíticaProhíbe la violencia y promete apoyo.Define umbrales, responsables, autoridad y respuesta.
ReporteRegistra el caso en un canal disponible.Conecta la alerta con SST, Operaciones y apoyo a la persona.
CapacitaciónEnseña comunicación y desescalamiento.Ensaya retiro, escalamiento, suspensión y reanudación segura.
IndicadoresCuenta casos y horas perdidas.Mide exposición, respuesta, repetición y controles modificados.
CierreArchiva la queja cuando baja la tensión.Verifica que la barrera cambió y que el riesgo no reaparece.

La comparación muestra dónde se separan el cumplimiento y la prevención. ISO 45001:2018, la NOM-035-STPS-2018, la Resolución 0312 de 2019, el DS 40 y los criterios de SUSESO, la Ley 19.587 y la SRT, y la Ley 29783 ofrecen obligaciones distintas según la jurisdicción, pero todos los análisis deben traducirse en control del trabajo real. Para profundizar en la selección del marco psicosocial, consulta la comparación entre ISO 45003, NOM-035 y Resolución 2764.

Conclusión: la prevención empieza antes de la próxima interacción

La implementación requiere disciplina porque el riesgo solo disminuye cuando alguien comprueba el cambio.

La violencia de terceros entra en el sistema de SST cuando la organización deja de tratarla como una desviación de servicio y la analiza como una exposición vinculada con la tarea, el lugar, el horario y la autoridad disponible.

El siguiente paso es revisar una franja crítica, reconstruir la respuesta de un caso reciente y comprobar si la barrera cambió. Si necesitas convertir un diagnóstico de riesgos psicosociales en decisiones operativas, la experiencia de Andreza Araujo y ACS Global Ventures puede apoyar ese trabajo desde la evaluación hasta la implementación. También conviene revisar cómo la seguridad psicológica del comité de SST afecta la calidad de las alertas y cómo una encuesta de riesgo psicosocial se convierte en intervención.

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Preguntas frecuentes

¿Qué se considera violencia de terceros en el trabajo?
Incluye amenazas, insultos reiterados, persecución, acoso, agresiones físicas, conductas sexuales no consentidas o daños económicos ejercidos por clientes, pacientes, usuarios, visitantes u otras personas externas que aparecen vinculadas con la tarea. El Convenio 190 de la OIT, adoptado en 2019 y vigente desde 2021, reconoce que la violencia y el acoso pueden ocurrir durante, en relación con o como resultado del trabajo. La organización debe revisar el alcance legal aplicable en su país y convertir la definición en criterios de reporte y respuesta.
¿La capacitación para desescalar una situación es suficiente?
No. Puede ayudar a reducir una escalada, pero no sustituye autoridad para suspender la atención, apoyo oportuno, diseño físico, dotación suficiente, comunicación y una ruta de retiro. La formación debe ensayarse con el escenario real, incluido quién llega, qué canal se usa, cómo se protege a la persona y quién decide la reanudación. Si todo depende de que el trabajador mantenga la calma mientras permanece expuesto, la organización trasladó al individuo una responsabilidad que corresponde al diseño del sistema.
¿Cómo se relaciona la violencia de terceros con ISO 45001:2018?
ISO 45001:2018 exige identificar peligros, controlar las operaciones, consultar a las personas trabajadoras, evaluar el desempeño y mejorar el sistema. La violencia de terceros encaja en ese ciclo cuando la organización analiza la tarea que genera la exposición, define barreras, asigna responsables y verifica si el control funciona. El reporte no debe terminar en una queja archivada. Debe producir una decisión sobre el puesto, el horario, el acceso, la dotación, el acompañamiento o la respuesta ante una amenaza.
¿Qué indicadores ayudan a medir este riesgo psicosocial?
Conviene combinar el número de eventos con variables que expliquen la exposición y la respuesta. Pueden incluir horas de atención, turnos críticos, ubicación, tipo de conducta, gravedad potencial, tiempo hasta el apoyo, controles modificados, repetición del evento y alertas que siguen abiertas. Un descenso de reportes no demuestra por sí solo una mejora, porque también puede reflejar menor confianza. El indicador adquiere valor preventivo cuando dirige una acción verificable y permite comprobar si la barrera cambió.
¿Qué deben hacer las empresas en América Latina?
Deben aplicar ISO 45001:2018 junto con las obligaciones de su jurisdicción. La revisión puede incluir la NOM-035-STPS-2018 en México, la Resolución 0312 de 2019 en Colombia, el DS 40 y los criterios de SUSESO en Chile, la Ley 19.587 y la SRT en Argentina, y la Ley 29783 en Perú. La equivalencia no es automática. Cada organización debe confirmar el alcance legal, documentar la identificación del peligro, proteger a quien reporta y demostrar que los controles funcionan en la operación.

Sobre la autora

Andreza Araujo

Especialista Global en Cultura de Seguridad

Andreza Araujo es una referencia internacional en EHS, cultura de seguridad y comportamiento seguro, con más de 25 años liderando programas de transformación cultural en empresas multinacionales e impactando a trabajadores en más de 30 países. Reconocida como LinkedIn Top Voice, contribuye a la conversación pública sobre liderazgo, cultura de seguridad y prevención para una audiencia profesional global. Ingeniera civil e ingeniera de seguridad laboral por la Unicamp, con una maestría en Diplomacia Ambiental por la Universidad de Ginebra. Autora de 16 libros sobre cultura de seguridad, liderazgo y prevención de SIF, y conductora del Headline Podcast.

  • Ingeniera Civil (Unicamp)
  • Ingeniera de Seguridad Laboral (Unicamp)
  • Maestría en Diplomacia Ambiental (Universidad de Ginebra)

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Tres producciones sobre cultura de seguridad, fallas organizacionales y las lecciones humanas detrás de grandes desastres.

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Conduce tres programas sobre liderazgo en seguridad, EHS y cultura organizacional, en inglés y portugués.

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