Liderazgo en Seguridad

Cómo PepsiCo South America Foods redujo 50% los accidentes en 180 días con 7 decisiones de liderazgo

Caso narrativo sobre PepsiCo South America Foods y las 7 decisiones que sostuvieron una reducción de 50% de accidentes en 180 días.

Por 9 min de lectura
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Puntos clave

  1. 01La reducción de 50% en 180 días se explica por decisiones de liderazgo repetidas, no por una campaña aislada.
  2. 02ISO 45001 y los reguladores LatAm dan el piso formal, pero la mejora real aparece cuando el líder traduce ese piso en rutina de campo.
  3. 03La presión de producción no desaparece, se gobierna con criterio de parada, respuesta al reporte y verificación de eficacia.
  4. 04Los 7 movimientos del caso cambian la conversación, la supervisión y la lectura de indicadores antes de que el riesgo se vuelva costumbre.
  5. 05Más capacitación o más auditoría no corrigen por sí solas un diseño de gestión que premia la prisa.

En PepsiCo South America Foods, la reducción de 50% menos accidentes en 180 días no empezó con una campaña visible, sino con 7 decisiones repetidas de liderazgo. Ese resultado forma parte de la trayectoria pública de Andreza Araujo y solo se entiende cuando se mira cómo cambió la conversación antes de cambiar el tablero.

La tesis de este caso es simple. La mejora no nació de un gesto aislado, sino de decisiones gerenciales que volvieron más difícil normalizar el atajo, más fácil responder a la mala noticia y más visible la diferencia entre cumplir un formato y controlar un riesgo.

ISO 45001:2018 y los reguladores LatAm, como NOM-035-STPS-2018 en México, Resolución 0312 de 2019 en Colombia, DS 40 y criterios SUSESO en Chile, Ley 19.587 y SRT en Argentina, y Ley 29783 en Perú, dan el piso formal. El cambio real aparece cuando el líder convierte ese piso en rutina de campo, porque el riesgo no se mueve por decreto, sino por hábito.

En este caso, liderazgo en seguridad significa decidir qué se detiene, qué se escucha, qué se verifica y qué barrera deja de ser decorativa. La reducción de 50% en los accidentes en 180 días no se explica por una pieza de comunicación, sino por una cadencia gerencial que volvió visible la presión real del trabajo.

Escenario inicial

Una operación regional de alimentos combina plantas, centros de distribución, contratistas, mantenimiento, logística, presión comercial y variaciones de turno. En ese ambiente, el riesgo rara vez se presenta como una causa única y limpia. Aparece en el permiso firmado sin lectura, en la conversación de seguridad que se vuelve trámite, en la desviación tolerada porque el despacho no puede esperar y en el indicador que llega tarde para orientar la decisión.

El valor del caso no está solo en la cifra. Está en que la cifra ocurrió en una escala regional, con ritmos distintos, jefaturas distintas y presión de negocio real. Eso exige una forma de trabajo que sobreviva al cambio de turno, al cambio de país y al cambio de prioridad sin depender de una persona heroica.

Durante más de 25 años liderando EHS en multinacionales, Andreza Araujo ha visto que la cultura cambia cuando la jefatura deja de premiar silencio y empieza a pedir evidencia. Esa lección vuelve en este caso, porque la operación no necesitaba más discurso. Necesitaba más decisión visible.

¿Qué decisión cambió el tablero?

La decisión central fue dejar de tratar la cultura como clima interno o como campaña. Cultura, en una operación con exposición real, es la suma de decisiones repetidas cuando nadie está preparando una auditoría. Como Andreza sostiene en Cultura de Segurança: Da Teoria à Prática, la seguridad es un valor que se prueba en el comportamiento cotidiano del liderazgo, no una prioridad que sube y baja según la presión del negocio.

Esa lectura desplazó la intervención hacia lo que el equipo veía todos los días. Ya no bastaba con medir accidentes cerrados. Había que mirar señales de alto potencial, controles degradados, respuestas tardías y acciones vencidas. El liderazgo empezó a preguntar qué cambió, qué barrera quedó débil y qué decisión había que tomar antes de que el turno siguiente heredara el mismo riesgo.

James Reason ayuda a sostener esa mirada, porque un evento visible suele ser apenas la última capa de una falla incubada durante semanas. La pregunta técnica dejó de ser quién tocó el riesgo y pasó a ser por qué el sistema permitió que ese contacto fuera posible.

La ejecución en 180 días

La ejecución tuvo que entrar en la agenda diaria, porque una transformación cultural que depende de eventos especiales muere cuando vuelve la presión normal de la operación. En 180 días, el sistema necesitaba mostrar que seguridad era una forma de gobernar el trabajo, no una actividad decorativa alrededor del trabajo.

El primer movimiento fue limpiar el lenguaje de la gestión. Una organización que mezcla todo bajo la palabra accidente aprende poco, porque no distingue daño, potencial, exposición, barrera y comportamiento. Cuando esas diferencias entran en la conversación cotidiana, el líder deja de preguntar solo quién falló y empieza a preguntar qué permitió que el riesgo avanzara.

El segundo movimiento fue convertir la presencia del líder en criterio técnico. Caminar por planta no sirve si el gerente solo saluda, pregunta por producción y mira indicadores atrasados. La presencia gana valor cuando el líder revisa un control crítico, pregunta por una tarea no rutinaria, detecta una barrera degradada y decide qué debe cambiar antes del siguiente turno.

El tercer movimiento fue integrar la presión de producción en la conversación, porque muchos sistemas de seguridad fallan al tratarla como un tema incómodo. Si la meta comercial empuja atajos, la cultura real se revela en la forma en que la empresa maneja esa tensión. El análisis sobre presión de producción que rompe controles muestra por qué este punto no puede quedar fuera de la agenda gerencial.

El cuarto movimiento fue sostener cadencia. Un ritual cultural no se consolida por intensidad inicial, sino por repetición con consecuencias claras. Si un control crítico se degrada y nadie decide, el ritual se vuelve teatro. Si un supervisor detiene una tarea y recibe apoyo, el ritual empieza a enseñar al equipo qué conducta protege la organización.

Las 7 decisiones que sostuvieron el cambio

La cifra de 50% menos accidentes no se sostuvo sola. Se apoyó en 7 decisiones de liderazgo que cambiaron la forma en que la operación leía, respondía y cerraba el riesgo.

  1. La agenda diaria dejó de ser un repaso de pendientes. La primera pregunta pasó a ser qué control estaba más frágil hoy y qué decisión podía evitar que el turno normalizara la debilidad.
  2. La mala noticia dejó de esperar al final del día. Cuando el equipo veía una desviación, la respuesta ya no era archivar el dato para después. La respuesta era revisar qué barrera había cambiado antes de que el problema se volviera costumbre.
  3. La supervisión empezó a hablar el idioma del campo. El líder que pregunta por energía, secuencia, interferencia y autoridad de parada hace más que pedir orden. Hace visible qué entendió del trabajo real.
  4. Los contratistas entraron en la misma conversación. En una operación regional, excluir a quien ejecuta parte del trabajo crítico deja una parte del riesgo fuera de la foto. La decisión fue incluirlos en la misma lógica de control.
  5. Las acciones correctivas dejaron de cerrarse por velocidad. Cerrar rápido daba una sensación de avance, aunque no cambiara la barrera. La decisión fue verificar eficacia en campo antes de dar por aprendido el evento.
  6. Producción y seguridad dejaron de actuar como agendas separadas. Cuando la meta comercial empuja atajos, el liderazgo serio no discute si hay tensión. Decide cómo producir sin volver aceptable una exposición innecesaria.
  7. Los indicadores pasaron de mirar solo el daño a mirar señales adelantadas. La conversación empezó a incluir controles degradados, reportes sin respuesta y decisiones bloqueadas, porque un tablero que solo mira el retrovisor llega tarde a todo.

Esas decisiones no parecen espectaculares, aunque juntas cambian la cultura. Andreza Araujo aprendió en más de 30 países que el equipo lee el liderazgo por lo que tolera, no por lo que declara. Ahí está la diferencia entre una planta que administra el riesgo y una planta que espera no pagar el costo de su propio hábito.

Resultado medido

El dato público del caso es la reducción de 50% en accidentes en 180 días en PepsiCo South America Foods. Ese número importa porque no aparece aislado. Aparece conectado a liderazgo, cultura y gestión regional, no solo a una intervención puntual.

50% de reducción no equivale por sí mismo a madurez cultural. Una baja así podría esconder subreporte si nadie mira más variables. En este caso, el resultado gana fuerza porque el relato público de la trayectoria de Andreza Araujo lo vincula con cadencia gerencial, respuesta al reporte y verificación de acciones en campo.

DimensiónAntes del cambioDespués del cambio
Conversación de liderazgoEnfocada en eventos, cumplimiento y reacción posterior.Enfocada en señales, barreras, decisiones y aprendizaje verificable.
IndicadoresPredominio de métricas reactivas y reportes tardíos.Lectura conjunta de accidentes, potencial, controles degradados y acciones eficaces.
SupervisiónDependiente de cumplimiento documental y corrección puntual.Responsable por conversaciones de campo, escalamiento y control operacional.
CulturaSeguridad tratada como programa paralelo a la operación.Seguridad incorporada a la forma de decidir producción, mantenimiento y logística.
ResultadoAccidentes tratados principalmente después del daño.50% menos accidentes en 180 días, según el resultado público de la trayectoria de Andreza Araujo en PepsiCo.

La tabla evita una lectura ingenua del caso. Nadie reduce accidentes de manera sostenible solo porque mejora un cartel, cambia un formato o dicta una capacitación. La mejora aparece cuando la organización cambia qué mira, qué tolera, qué decide y qué verifica.

¿Qué no explica el 50%?

No lo explica más capacitación. La capacitación ayudó cuando faltaba competencia, pero no habría producido una reducción sostenida si la presión de producción y la supervisión siguieran intactas. En este caso, la señal fuerte está en la forma de decidir, no en la acumulación de horas de aula.

No lo explica una auditoría más prolija. En A Ilusão da Conformidade, Andreza muestra que los documentos correctos pueden ocultar decisiones pobres. Un informe impecable no cambia por sí solo una barrera que ya venía debilitada en campo.

No lo explica la suerte. Sorte ou Capacidade recuerda que depender del azar para evitar un daño grave es una forma de gestión débil. Si la empresa necesitó que nada malo ocurriera para creer que estaba bien, todavía no convirtió experiencia en capacidad preventiva.

Qué aplicar en tu operación

Si tu operación es una planta de alimentos, un centro de distribución o una fábrica con presión comercial fuerte, no copies el caso como receta. Copia la lógica. Primero, mira qué decisiones del liderazgo siguen premiando silencio. Después, revisa qué señales llegan tarde y cuáles nunca llegan a la mesa correcta.

Un gerente o supervisor puede empezar con 5 preguntas simples:

  • Qué control crítico está más frágil hoy y quién lo vio primero.
  • Qué mala noticia todavía espera para ser respondida.
  • Qué decisión de producción empuja un atajo innecesario.
  • Qué acción correctiva se cerró sin prueba de eficacia en campo.
  • Qué parte de la operación todavía depende de suerte para salir bien.

Si esas preguntas no cambian la conversación, entonces el problema no es falta de herramientas. Es falta de liderazgo que traduzca ISO 45001 y los reguladores LatAm en rutina de turno. Ahí es donde el caso PepsiCo deja de ser historia y empieza a ser método.

Conclusión

La reducción de 50% de accidentes en 180 días en PepsiCo South America Foods no debería leerse como una promesa automática para cualquier operación. Debería leerse como una prueba de que la cultura cambia cuando el liderazgo modifica sus rituales de decisión y sostiene esa modificación con indicadores, conversación y verificación.

Para una empresa latinoamericana, la pregunta útil no es si puede copiar el caso, sino qué ritual actual está enseñando al equipo a tolerar el riesgo. Cuando dirección responde reportes, supervisión protege controles, producción conversa con seguridad y las acciones se verifican en campo, ISO 45001 deja de ser documento y empieza a funcionar como sistema de gestión vivo.

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Preguntas frecuentes

¿Qué hizo posible la reducción de 50% en 180 días?
La reducción se apoyó en decisiones repetidas de liderazgo, respuesta más rápida a la mala noticia, supervisión de campo y verificación de acciones en la operación real.
¿Por qué este caso pertenece a liderazgo en seguridad?
Porque la mejora no se explica solo por documentación o capacitación. Se explica por la forma en que el liderazgo cambió prioridades, preguntas y consecuencias visibles.
¿Cómo se conecta este caso con ISO 45001?
ISO 45001:2018 exige liderazgo, participación, control operacional, evaluación del desempeño y mejora. El caso muestra cómo convertir esos requisitos en rutina gerencial.
¿Qué no debe copiar una planta de alimentos de este caso?
No debe copiar el resultado como receta. Debe copiar la lógica, es decir, la disciplina de leer señales, decidir con evidencia y verificar barreras antes de cerrar el turno.
¿Qué debe mirar un supervisor primero?
Debe mirar qué control crítico está más frágil hoy, qué mala noticia sigue sin respuesta y qué decisión de producción puede estar empujando un atajo innecesario.

Sobre la autora

Andreza Araujo

Especialista Global en Cultura de Seguridad

Andreza Araujo es una referencia internacional en EHS, cultura de seguridad y comportamiento seguro, con más de 25 años liderando programas de transformación cultural en empresas multinacionales e impactando a trabajadores en más de 30 países. Reconocida como LinkedIn Top Voice, contribuye a la conversación pública sobre liderazgo, cultura de seguridad y prevención para una audiencia profesional global. Ingeniera civil e ingeniera de seguridad laboral por la Unicamp, con una maestría en Diplomacia Ambiental por la Universidad de Ginebra. Autora de 16 libros sobre cultura de seguridad, liderazgo y prevención de SIF, y conductora del Headline Podcast.

  • Ingeniera Civil (Unicamp)
  • Ingeniera de Seguridad Laboral (Unicamp)
  • Maestría en Diplomacia Ambiental (Universidad de Ginebra)

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Tres producciones sobre cultura de seguridad, fallas organizacionales y las lecciones humanas detrás de grandes desastres.

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Conduce tres programas sobre liderazgo en seguridad, EHS y cultura organizacional, en inglés y portugués.

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